Visitas: 24
Barrancabermeja revive uno de los capítulos más dolorosos de su historia. Han pasado 33 años desde la explosión de un carro bomba que cambió para siempre la vida de decenas de familias y dejó una profunda herida en la memoria del puerto petrolero.
La tragedia ocurrió la mañana del 10 de febrero de 1993, cuando un antiguo vehículo cargado con explosivos llegó a un taller mecánico tras sufrir una avería. Lo que parecía una reparación de rutina terminó en una violenta explosión que destruyó el lugar, alcanzó a un cortejo fúnebre que pasaba por el sector y convirtió una mañana cualquiera en una escena de horror. El atentado dejó 17 personas muertas y 27 heridas.
Con el paso de los años, la cifra de víctimas quedó grabada en la historia, pero el verdadero impacto permanece en las familias que perdieron a sus seres queridos y en una ciudad que aprendió a convivir con el recuerdo de aquel estallido.
Hoy, más de tres décadas después, la tragedia vuelve a ser recordada como un llamado para que hechos como este no se repitan y para mantener viva la memoria de quienes perdieron la vida en uno de los atentados más devastadores registrados en Barrancabermeja.







