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Una grave alerta humanitaria fue emitida tras una comisión de verificación realizada en el Valle del Río Cimitarra, donde organizaciones sociales denunciaron que las comunidades de Puerto Matilde (Yondó) y Tamar Bajo (Remedios, Antioquia) enfrentan un nuevo riesgo de desplazamiento y desaparición debido a los enfrentamientos entre grupos armados.
La misión fue convocada por la Mesa Humanitaria del Magdalena Medio y contó con la participación de organizaciones sociales, acompañamiento internacional y entidades del Estado. Durante la visita se verificó que la situación de la comunidad de Puerto Matilde es crítica, pues ya había sufrido un desplazamiento masivo a mediados de 2025 y nuevamente a comienzos de este año.
Según las denuncias de los habitantes, las familias han tenido que abandonar sus viviendas por la presencia de actores armados dentro del caserío, particularmente de las Autodefensas Gaitanistas de Colombia (AGC), lo que mantiene a la población civil en medio de la confrontación.
Los líderes comunitarios expresaron su preocupación señalando que no existen garantías reales para permanecer en el territorio, ya que dos grupos armados se disputan el control de la zona.
🗣️ “Por más que hemos intentado permanecer en el territorio, las garantías no se han dado completamente. Aquí hay dos actores armados en disputa y no van a parar hasta que alguno logre el control”, manifestaron habitantes del sector.
Además, las comunidades denunciaron que el Estado no ha garantizado condiciones suficientes de seguridad, e incluso advierten que algunas acciones de la Fuerza Pública podrían estar aumentando el riesgo para la población civil.
Las organizaciones defensoras de derechos humanos hicieron un llamado urgente a respetar el Derecho Internacional Humanitario (DIH) y los mínimos humanitarios, así como a que el Estado implemente medidas de protección integral para evitar la desaparición de estas comunidades campesinas, que desde la década de los 90 se asentaron en la zona huyendo de la violencia.
⚠️ La alerta advierte que, si la situación continúa, el tejido social y las Juntas de Acción Comunal podrían desaparecer, dejando a estas comunidades nuevamente desplazadas por la guerra.








