Visitas: 21
En medio de la compleja situación que atraviesa el sistema de salud en Colombia, el presidente Gustavo Petro anunció la decisión de avanzar en la liquidación de ocho Entidades Promotoras de Salud – EPS, que actualmente se encuentran intervenidas por el Estado.
La medida, según explicó el mandatario, se toma debido a la grave situación financiera de estas entidades, cuyas deudas acumuladas superan los 32 billones de pesos, lo que hace inviable su sostenibilidad dentro del sistema.
De acuerdo con Petro, el panorama es crítico para las EPS del país, ya que muchas arrastran problemas estructurales relacionados con financiación, gestión administrativa y el pago de obligaciones con clínicas, hospitales y proveedores.
“Hoy todas las EPS están quebradas, trasladar afiliados de una EPS a otra es casi imposible normativamente”, señaló el jefe de Estado, quien además indicó que algunas decisiones judiciales recientes han frenado alternativas que buscaba implementar el Gobierno para enfrentar la crisis.
EPS intervenidas y número de afiliados
Las entidades que se encuentran bajo intervención y que entrarían en proceso de liquidación concentran cerca de 23 millones de usuarios, lo que representa aproximadamente el 43 % de la población del país.
Entre ellas se encuentran:
- Nueva EPS: 10,8 millones de afiliados
- Famisanar: 2,9 millones de afiliados
- Coosalud: 3,2 millones de afiliados
- Asmet Salud: 1,8 millones de afiliados
- Emssanar: 1,7 millones de afiliados
- Savia Salud: 1,6 millones de afiliados
- Servicio Occidental de Salud – SOS: 750.000 afiliados
- Capresoca: 170.000 afiliados
Preocupación por la atención a los usuarios
La magnitud de la decisión ha generado inquietud entre expertos y actores del sector salud, quienes advierten que el proceso de transición podría provocar dificultades en la atención de los pacientes.
Entre los principales riesgos se mencionan posibles congestiones en hospitales y clínicas, retrasos en la entrega de medicamentos y complicaciones en la continuidad de tratamientos médicos para millones de afiliados.
El anuncio se produce en un momento de alta tensión alrededor de la reforma al sistema de salud impulsada por el Gobierno, que ha enfrentado obstáculos en el Congreso y en escenarios judiciales.








