Visitas: 5
La muerte del joven barranqueño Diego Alejandro Ortega Rivera en un accidente de tránsito ocurrido en el sector de La Lizama, sobre la vía que comunica a Barrancabermeja con Bucaramanga, volvió a encender las alarmas por las condiciones de seguridad en las carreteras durante las horas nocturnas.
Según las primeras versiones, Diego Alejandro se desplazaba en motocicleta cuando presuntamente impactó contra una vaca que se encontraba sobre la calzada. El fuerte choque le ocasionó la muerte en el lugar de los hechos.
Aunque las autoridades avanzan en la investigación para establecer las circunstancias exactas del siniestro, el caso vuelve a plantear una pregunta que durante años han hecho conductores y motociclistas: ¿quién responde por la presencia de animales sobre las vías nacionales y qué acciones se están tomando para prevenir nuevas tragedias?
Quienes transitan frecuentemente por este corredor vial aseguran que no es extraño encontrar semovientes caminando o pastando cerca de la carretera, especialmente durante la noche y la madrugada, cuando la visibilidad disminuye y el riesgo de accidentes aumenta considerablemente.
La tragedia también enluta a la comunidad educativa de la Ciudadela Educativa del Magdalena Medio, donde labora la madre del joven como docente de la sede G, Colectivo 16 de Mayo. A través de mensajes de solidaridad, la institución, la Asociación de Educadores del Magdalena Medio – ASEMM, y la Institución Educativa San Marcos expresaron sus condolencias y acompañamiento a la familia.
Diego Alejandro era ampliamente conocido entre sus amigos por su pasión por el Atlético Bucaramanga, donde hacía parte del ambiente barrista y era recordado con cariño como «Copito». Además, vivió en el barrio El Campestre y participó durante varios años en el grupo juvenil de la Parroquia San Pedro Claver, siendo una persona apreciada en la comuna Siete de Barrancabermeja.
Mientras familiares y amigos lamentan su partida, este nuevo hecho deja una reflexión urgente sobre la seguridad vial. ¿Cuántas vidas más tendrán que perderse para que exista un control efectivo sobre los animales que permanecen sueltos en las carreteras, especialmente en horarios nocturnos?








