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La creciente presencia de habitantes en condición de calle en el sector de la carrera 36, frente a la zona industrial de Barrancabermeja, motivó una reunión de trabajo entre autoridades, concejales, empresarios, líderes comunales y padres de familia, quienes buscan soluciones concretas a una problemática que, según la comunidad, ha incrementado la inseguridad y afecta directamente a estudiantes, trabajadores y residentes.
Durante el encuentro, representantes de la Junta de Acción Comunal del barrio Simón Bolívar manifestaron que esta situación no es nueva y que desde hace varios meses vienen realizando recorridos y seguimiento en los puntos más críticos del sector, especialmente durante las noches.
«Ya habíamos participado hace ocho días en un debate en el Concejo sobre esta problemática. Agradecemos a los concejales que hoy nos acompañan y que han mostrado interés en buscar soluciones. Lo que esperamos ahora es un mayor compromiso por parte de la administración distrital», expresó un vocero de la Junta de Acción Comunal.
Según los líderes comunitarios, aunque se han realizado algunas intervenciones que permitieron retirar a los habitantes de calle de ciertos espacios, el problema simplemente se trasladó hacia la zona donde diariamente transitan cientos de estudiantes de instituciones educativas como el CASD, la Escuela Normal, el Técnico Industrial y otros planteles cercanos, además de trabajadores y empresarios de la zona industrial.
Los habitantes del sector también señalaron que la presencia de la Policía es esporádica y que, aunque en ocasiones se observa vigilancia antes de las seis de la mañana, consideran que resulta insuficiente para garantizar la seguridad durante todo el día.
Empresarios piden una atención integral
Uno de los empresarios del sector aseguró que la problemática debe abordarse desde un enfoque social y no únicamente mediante operativos de traslado.
«Son seres humanos. Algunos pueden recuperarse y otros no, pero necesitan oportunidades. La administración debería crear un lugar donde puedan ser atendidos, clasificados según su condición y recibir procesos de rehabilitación y formación para el trabajo. No se trata simplemente de recogerlos y llevarlos de un sitio a otro, sino de brindarles herramientas para que puedan reintegrarse a la sociedad», afirmó.
El comerciante insistió en que la ciudad requiere programas permanentes de rehabilitación que permitan atender las causas del problema y no únicamente sus consecuencias.
Padres de familia alertan por afectaciones a los estudiantes
La preocupación también fue expresada por madres y padres de familia de los estudiantes que diariamente ingresan a los colegios ubicados en este corredor vial.
Una madre relató que su hijo, de 12 años, ha regresado en varias ocasiones a casa con fuertes dolores de cabeza debido al consumo constante de marihuana en las inmediaciones de la institución educativa.
«Mi hijo estudia aquí y llega enfermo por el olor a marihuana. Los niños terminan siendo fumadores pasivos. Hemos hablado con los profesores y ellos nos responden que esa situación debe ser atendida por la Alcaldía, el Concejo y la Policía. Nosotros solo queremos que nuestros hijos puedan estudiar tranquilos», manifestó.
La madre también denunció que, además del consumo de sustancias psicoactivas, en el sector se presentan escenas de alto impacto para los menores.
«Los niños tienen que ver mujeres desnudas, personas consumiendo drogas e incluso actos sexuales a plena luz del día. Es una situación muy triste y esperamos que las autoridades tomen decisiones de fondo», señaló.
Comunidad exige resultados
Los asistentes coincidieron en que el aumento del consumo de sustancias psicoactivas, las riñas, la ocupación del espacio público y la sensación permanente de inseguridad han deteriorado la calidad de vida en este importante corredor de Barrancabermeja.
Finalmente, líderes comunales, empresarios y padres de familia hicieron un llamado a la Alcaldía Distrital, a la Policía y a las demás autoridades competentes para que las mesas de trabajo se traduzcan en acciones permanentes que permitan recuperar el espacio público, proteger a los estudiantes y desarrollar estrategias integrales de atención para las personas en condición de calle.
La petición de la comunidad fue clara: pasar de los diagnósticos a las acciones concretas, garantizando tanto la seguridad de quienes transitan por el sector como una atención digna y efectiva para esta población.






