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Una hazaña que parece sacada de una película, pero ocurrió en Colombia. El atleta Diego Alejandro Molano logró romper un récord mundial tras cruzar caminando una cuerda sobre el imponente Cañón del Chicamocha… con los ojos completamente vendados.
El desafío no fue menor: el recorrido se realizó a más de 300 metros de altura, sobre una línea de más de un kilómetro de longitud, en uno de los escenarios naturales más exigentes del país.
Cada paso fue una prueba extrema de equilibrio, concentración y control mental. Sin poder ver, el deportista tuvo que confiar únicamente en su cuerpo, su respiración y su entrenamiento para avanzar sobre el vacío.
Un reto que desafía los límites humanos
Este logro no solo marca un récord en el mundo del slackline, sino que también eleva el nivel de exigencia en este tipo de disciplinas, donde el más mínimo error puede ser fatal.
La preparación incluyó meses de entrenamiento físico y mental, además de un equipo especializado que garantizó las condiciones de seguridad durante la prueba.
Orgullo colombiano… pero también debate
La hazaña ha sido aplaudida como un ejemplo de disciplina y superación, pero también abre un debate:
💬 ¿Hasta dónde deben llegar estos retos por un récord?
Lo cierto es que la imagen de un colombiano caminando a ciegas sobre el vacío ya le da la vuelta al mundo, y deja claro que los límites… muchas veces están en la mente.








