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Durante años, el estadio Daniel Villa Zapata fue sinónimo de grandes emociones, tribunas llenas y una ciudad unida alrededor del fútbol. Sin embargo, la ausencia del balompié profesional dejó un vacío que fue más allá de lo deportivo. También afectó la economía local, el comercio y el sentido de pertenencia de miles de barranqueños.
Hoy, el regreso del fútbol profesional a Barrancabermeja representa una oportunidad para comenzar a recuperar todo aquello que se perdió. No se trata únicamente de que vuelva a rodar el balón en el gramado del Daniel Villa Zapata; se trata de la posibilidad de reactivar una dinámica económica que históricamente benefició a comerciantes, vendedores informales, hoteles, restaurantes, transporte público y cientos de pequeños empresarios que encontraban en cada jornada deportiva una fuente importante de ingresos.
Cada partido mueve la economía de una ciudad. Los aficionados consumen en establecimientos comerciales antes y después del encuentro, llegan visitantes de otros municipios, aumenta la ocupación hotelera y se fortalece la actividad de quienes dependen del comercio alrededor del estadio. El fútbol también genera empleo temporal en logística, seguridad, alimentación, aseo y organización de eventos.
El aficionado reconocido en la ciudad, ¨Robertiño¨ aseguró que Barrancabermeja mantiene intacta su pasión por el fútbol y que la llegada del Real Santander al estadio Daniel Villa Zapata vuelve a despertar la ilusión de una afición que siempre ha respaldado este deporte. Recordó que, pese a la salida de Alianza Petrolera y al paso reciente de Orsomarso por la ciudad, los barranqueños demostraron su compromiso asistiendo al estadio y apoyando a los equipos.
«Barrancabermeja necesita un club profesional propio. El fútbol le da vida a la ciudad, fortalece la economía, impulsa el turismo y pone el nombre del Distrito en el escenario nacional», afirmó.
Asimismo, hizo un llamado al Gobierno Distrital y a los dirigentes para que trabajen en un proyecto que permita consolidar nuevamente un equipo profesional con identidad barranqueña, convencido de que la ciudad cuenta con una de las aficiones más fieles y futboleras del país.
Pero el impacto va mucho más allá de las cifras económicas. El regreso del fútbol profesional devuelve esperanza a una ciudad que históricamente ha sido cuna de grandes deportistas. Tener nuevamente un equipo compitiendo en el rentado colombiano significa ofrecer nuevos referentes para niños y jóvenes que sueñan con convertirse en futbolistas profesionales y encontrar en el deporte un proyecto de vida.
José Quiroga, empresario deportivo, destacó la importancia del regreso del fútbol profesional a Barrancabermeja, al considerar que la ciudad siempre se ha caracterizado por su tradición futbolera y que este anuncio representa una oportunidad para impulsar diferentes sectores.
«Barrancabermeja es una ciudad futbolera y este regreso es muy importante para toda la región. El fútbol no solo genera pasión, también dinamiza la economía, promueve el turismo y atrae visitantes de diferentes lugares. Cada partido representa la llegada de personas que consumen en hoteles, restaurantes, transporte y comercio, lo que beneficia a muchas familias. Además, permite mostrar una mejor imagen de la ciudad y abrir la puerta a nuevos proyectos deportivos y empresariales», expresó Quiroga.
La reactivación deportiva también fortalece los procesos de formación, impulsa las escuelas de fútbol, motiva la práctica deportiva y promueve espacios de integración familiar. Cada encuentro se convierte en una oportunidad para que las familias vuelvan al estadio y para que Barrancabermeja recupere un escenario de convivencia y entretenimiento.
El desafío, sin embargo, no termina con el regreso del fútbol. Será indispensable construir un proyecto sólido, sostenible y con respaldo institucional, empresarial y ciudadano. La permanencia de un equipo profesional dependerá no solo de los resultados en la cancha, sino también del compromiso de los patrocinadores, la asistencia de los aficionados y una gestión deportiva responsable.
Barrancabermeja tiene la infraestructura, la tradición futbolera y una afición que durante años ha demostrado su pasión por este deporte. Ahora llega el momento de convertir esa pasión en respaldo para consolidar nuevamente a la ciudad como una plaza importante del fútbol colombiano.
El regreso del fútbol profesional no debe entenderse únicamente como el retorno de un campeonato. Es una oportunidad para dinamizar la economía, fortalecer el tejido social, impulsar el deporte y devolverle al puerto petrolero uno de los escenarios que durante décadas hizo vibrar a toda una región. Cuando el balón vuelva a rodar en el Daniel Villa Zapata, también comenzará a moverse la economía y renacerá la ilusión de una ciudad que nunca dejó de creer en el fútbol.







