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Lo que para algunos motociclistas es una modificación estética o de potencia, para cientos de barranqueños se ha convertido en una pesadilla diaria. Las motocicletas con escapes modificados y altos niveles de ruido están generando una creciente ola de inconformidad en diferentes sectores de la ciudad.
Según información de las autoridades, en lo corrido del año se han recibido más de 300 quejas ciudadanas relacionadas con contaminación auditiva provocada por motos ruidosas. Los reclamos provienen de distintos barrios donde los habitantes aseguran que el ruido afecta el descanso, especialmente durante las noches y madrugadas.
La situación ha llevado a las autoridades a intensificar los operativos de control junto con la Inspección de Tránsito y la Policía Nacional. Durante las jornadas se verifica el estado de los sistemas de escape y se aplican sanciones a quienes superen los niveles de ruido permitidos por la normativa. Además, los vehículos pueden ser inmovilizados cuando presentan modificaciones irregulares.
Para muchos ciudadanos, el problema ya dejó de ser una simple molestia y se convirtió en un asunto de salud pública y convivencia. Adultos mayores, niños, trabajadores nocturnos y familias enteras aseguran verse afectados por el ruido constante que generan algunas motocicletas en diferentes sectores del distrito.
Mientras continúan los controles, el debate sigue abierto entre quienes defienden el derecho al descanso y quienes consideran que las medidas podrían ser más estrictas para combatir esta problemática.
💬 ¿Las motos ruidosas son hoy uno de los principales problemas de convivencia en Barrancabermeja? ¿Cree que las sanciones actuales son suficientes o hace falta mano más dura contra quienes alteran sus vehículos?








