Visitas: 27
La Corte Suprema de Justicia emitió una decisión que está generando polémica y debate en todo el país: aseguró que la prostitución no puede ser considerada un trabajo, sino una forma de explotación sexual.
El pronunciamiento se dio durante un proceso judicial relacionado con explotación sexual de menores en Medellín, donde el alto tribunal confirmó una condena contra un hombre acusado de pagar dinero a menores de edad a cambio de actos sexuales.
Pero más allá del caso, la Corte dejó una postura contundente:
las personas no pueden ser tratadas como mercancía ni sus cuerpos como objetos de consumo.
En la sentencia, los magistrados cuestionaron incluso términos como “cliente” o “usuario”, afirmando que quienes pagan por sexo con menores son explotadores sexuales y no consumidores.
El fallo abrió una discusión nacional porque durante años sectores políticos, jurídicos y sociales han debatido si la prostitución debe regularse como actividad laboral o si, por el contrario, siempre implica escenarios de violencia, pobreza, desigualdad y explotación.
La Corte también reiteró que cualquier menor involucrado en actividades sexuales pagadas debe ser reconocido como víctima y protegido por el Estado.
La decisión ya genera opiniones divididas en Colombia:
¿Este fallo protege la dignidad humana o ignora la realidad de miles de personas que viven de esta actividad?








