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La crisis financiera del sistema de salud en Santander sigue creciendo y ya comienza a afectar directamente la atención de pacientes, el funcionamiento de clínicas y hasta el pago de salarios al personal médico.
Hospitales y centros asistenciales del departamento denuncian que las millonarias deudas de las EPS están llevando al sistema al límite, poniendo en riesgo servicios esenciales y generando preocupación entre trabajadores y usuarios.
Cierres, liquidaciones y servicios suspendidos
La situación ya deja consecuencias visibles. En los últimos meses, varias instituciones han tenido que cerrar áreas médicas, suspender servicios e incluso liquidarse por falta de recursos.
Uno de los casos más delicados es el del Hospital Universitario de Santander, que concentra gran parte de la deuda y enfrenta dificultades para garantizar el pago de nómina de miles de trabajadores.
Además, clínicas privadas aseguran que la cartera vencida sigue aumentando mientras los pagos no llegan con la rapidez necesaria.
La deuda que preocupa al sector
Según los reportes, la deuda acumulada con la red pública supera los 600 mil millones de pesos, siendo Nueva EPS una de las entidades más señaladas por la falta de pagos en el departamento.
La situación no solo afecta a las instituciones médicas, sino también a médicos, enfermeros y trabajadores que denuncian retrasos salariales y dificultades laborales.
Pacientes, los más afectados
Mientras crece la crisis financiera, aumenta el temor por posibles afectaciones en tratamientos, cirugías y atención especializada.
El panorama genera preocupación porque Santander es referente en servicios médicos para pacientes de otros departamentos como Norte de Santander, Arauca y Cesar.
La pregunta que queda
¿Quién responde si continúan cerrando servicios y hospitales?
Hoy, la preocupación ya no es solo económica…
también es sobre el acceso y la continuidad de la atención médica para miles de personas.








