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Lo que empezó como pequeñas grietas hoy se convirtió en una amenaza latente. En Barrancabermeja, varias familias viven con el temor de perderlo todo mientras el terreno literalmente se desmorona bajo sus pies.
Una grave situación tiene en vilo a los habitantes del barrio María Eugenia, en la comuna siete de Barrancabermeja, donde un proceso de remoción en masa ha comenzado a “tragarse” parte del sector residencial, obligando incluso a evacuar viviendas por el alto riesgo de colapso.
El fenómeno ha generado un enorme cráter de aproximadamente 13 metros de profundidad que ya afectó directamente al menos dos casas, dejando estructuras al borde del vacío y obligando a sus residentes a abandonarlas.
Pero lo más preocupante, según la comunidad, es que esta no es una emergencia reciente. Desde hace más de tres años los habitantes vienen alertando sobre el deterioro del terreno sin que, hasta ahora, exista una solución definitiva.
A esto se suma el temor constante por el avance de las lluvias, que podrían acelerar el deslizamiento y poner en riesgo a cerca de 30 viviendas más en la zona.
Los vecinos denuncian que viven con incertidumbre permanente: postes de energía a punto de caer, tuberías expuestas y un terreno que sigue cediendo sin control. Incluso, recuerdan que en el pasado ya se registró una tragedia en este mismo punto, lo que aumenta la angustia colectiva.
Aunque las autoridades han realizado visitas técnicas y monitoreo, actualmente no hay obras inmediatas en ejecución, lo que mantiene la preocupación entre los residentes que sienten que la emergencia avanza más rápido que las soluciones.
Más allá del deslizamiento, la pregunta que hoy se hacen los habitantes es clara:
¿se está esperando a que ocurra una tragedia para actuar?
Mientras la tierra sigue cediendo, las familias siguen resistiendo… pero con miedo.








