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Después de 25 años de incertidumbre, una madre y su hija lograron reencontrarse en Barrancabermeja, en un emotivo hecho que devuelve la esperanza a las familias víctimas del conflicto armado en Colombia.
La historia se remonta a 2001, cuando en la zona alta del sur de Bolívar, y en medio de hechos violentos, una niña de apenas dos años fue separada de su madre biológica y entregada a terceros. Desde entonces, no hubo noticias sobre su paradero.
Durante dos décadas, María nombre cambiado para proteger su identidad vivió con la angustia de no saber qué había sido de su hija. Fue hasta 2021 cuando decidió acudir a la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas – UBPD, iniciando un proceso que permitió reconstruir su historia.
La búsqueda, liderada por el equipo del Magdalena Medio, incluyó la revisión de bases de datos oficiales, articulación con entidades como el SISBEN y la verificación científica a través del Instituto Nacional de Medicina Legal, que mediante pruebas de ADN confirmó el vínculo biológico.
La joven, hoy adulta y llamada Laura para este relato, había crecido en otra zona del nororiente del país sin conocer completamente su origen.
El esperado reencuentro se llevó a cabo en la sede de la UBPD en el Magdalena Medio, donde madre e hija se abrazaron por primera vez en 25 años. “Felicidad, ese amor que necesitaba”, expresó María, mientras que Laura aseguró que crecer sin su madre dejó un vacío en su vida.
Desde la entidad destacaron que este caso no solo representa la localización de una persona con vida, sino la reconstrucción de un lazo familiar afectado por la violencia.
Actualmente, en el Magdalena Medio más de 5.900 personas continúan siendo buscadas. Este reencuentro se convierte en un símbolo de esperanza para quienes aún esperan respuestas.








