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Entre montañas y fe: así se vive el viacrucis que mueve a Santander en Semana Santa
En Santander, la Semana Santa no solo se vive en iglesias. También se camina, se siente y se respira entre montañas.
Miles de creyentes se preparan cada año para subir cerros, recorrer senderos y llegar a miradores donde la fe se convierte en esfuerzo físico, reflexión y encuentro espiritual. Así lo evidencian los tradicionales viacrucis que se realizan en diferentes municipios del departamento, convirtiéndose en una de las expresiones religiosas más impactantes de la región.
⛰️ Caminos de fe que unen tradición y paisaje
Uno de los puntos más representativos es el Cerro de Morrorico, en Bucaramanga, donde cientos de personas ascienden hasta el monumento del Sagrado Corazón de Jesús en una jornada cargada de oración y recogimiento.
Otro escenario emblemático es el Cerro de La Cantera, en Piedecuesta, donde esta tradición se ha consolidado como uno de los actos más significativos de la Semana Mayor.
Estos recorridos no solo son religiosos. También se han convertido en espacios culturales y turísticos donde se mezclan la espiritualidad, la naturaleza y el encuentro comunitario.
Durante el Viernes Santo, los caminos se llenan de familias, jóvenes y adultos mayores que, paso a paso, reviven la pasión de Cristo mientras contemplan los paisajes santandereanos.
El viacrucis en estos cerros transforma el silencio de la montaña en oración, y el esfuerzo físico en una muestra de fe. Es una experiencia que va más allá de lo religioso: conecta a las personas con sus raíces, su cultura y su espiritualidad.
🗣️ Opinión: ¿fe o turismo?
Hoy, estas caminatas religiosas también atraen a turistas y curiosos. Y ahí surge la pregunta:
¿Se está viviendo realmente la fe o se está convirtiendo en un plan más de paseo?
Porque mientras algunos suben en oración, otros lo hacen por la vista, la foto o la experiencia.
La Semana Santa en Santander muestra esa dualidad: tradición profunda y atractivo turístico conviviendo en un mismo camino.







