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El sueño de volver a escuchar el silbido del tren en tierras santandereanas podría convertirse pronto en realidad. La Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) anunció el inicio del proceso de licitación para los estudios de factibilidad del Tren Bogotá–Barbosa–Barrancabermeja, un ambicioso proyecto que promete transformar la movilidad y el desarrollo económico del centro y oriente del país.
La iniciativa contempla un corredor férreo de más de 447 kilómetros que conectará la capital del país con el corazón industrial del Magdalena Medio, pasando por varios municipios santandereanos, entre ellos Barbosa, Simacota, San Vicente de Chucurí y Barrancabermeja, que podrían convertirse en puntos estratégicos para el transporte de carga y pasajeros.
Con una inversión estimada en 27 billones de pesos, el proyecto incluye la construcción de 94 túneles con una longitud total de 132 kilómetros y 185 puentes y viaductos que sumarían más de 56 kilómetros. Estas cifras dimensionan la magnitud de una obra que, más que un tren, representa una apuesta por la reconexión del país con su historia ferroviaria.
En Santander, las expectativas son altas. Los municipios del trazado ven en el tren una oportunidad para reactivar su economía, atraer turismo y fortalecer el comercio. El corredor no solo facilitaría el transporte de productos entre Bogotá y el Magdalena Medio, sino que también abriría nuevas rutas para los viajeros, impulsando la integración regional y el crecimiento sostenible.
A diferencia de otros proyectos de infraestructura, esta propuesta no se limita a construir una vía: busca devolverle vida al transporte férreo colombiano, combinando la nostalgia de los antiguos rieles con la tecnología moderna. De concretarse, el tren marcaría un antes y un después en la historia de Santander, poniendo nuevamente al departamento en el mapa del progreso nacional.
El proceso de licitación definirá los estudios técnicos, económicos y ambientales que determinarán la viabilidad de la obra. Mientras tanto, las comunidades esperan con entusiasmo y esperanza que esta vez el tren no solo pase por sus tierras, sino que se quede para impulsar su desarrollo.








