Visitas: 24
Hay casos que, aunque pasen los años, siguen doliendo como el primer día. El próximo 22 de noviembre se cumplirán diez años de la muerte de Yolsabeth Durán Guzmán, una joven médica de 24 años cuya vida terminó de manera violenta en Barrancabermeja, dejando una profunda herida en su familia y en quienes conocieron su historia.
Yolsabeth había llegado a la ciudad para realizar su año rural de Medicina en el Centro de Salud Versalles. Su desaparición generó una intensa búsqueda que terminó con el hallazgo de su cuerpo en una fosa ubicada en el patio de una vivienda del barrio Miraflores. De acuerdo con la información conocida sobre el caso, la joven fue encontrada envuelta en bolsas plásticas y cinta adhesiva y cubierta con concreto.
Desde entonces, su familia ha tenido que enfrentar una ausencia que no desaparece con el paso del tiempo y, al mismo tiempo, mantenerse firme en la búsqueda de justicia.
Ahora, cuando se acerca una década de aquel crimen, el caso vuelve a ocupar la atención de la comunidad.
Para este 2 de septiembre, a la 1:30 de la tarde, está programada una audiencia en la que, según lo manifestado por los familiares, estaría prevista la lectura del fallo condenatorio contra Diego Amaya Pérez, dentro del proceso relacionado con la muerte de Yolsabeth, por el delito de feminicidio agravado.
La familia asegura además que ha recibido información según la cual el procesado se encontraría actualmente en libertad y, presuntamente, en Barrancabermeja. Esta situación ha generado preocupación entre sus seres queridos, quienes esperan que las autoridades aclaren su situación jurídica y garanticen que el proceso avance conforme a la ley.
Después de casi diez años, sus familiares decidieron volver a hablar públicamente del caso. Aseguran que han vivido todo este tiempo intentando sobrellevar el dolor y proteger su salud mental, pero consideran que ha llegado el momento de levantar nuevamente la voz para pedir que la historia de Yolsabeth no sea olvidada.
“Hemos luchado casi 10 años guardando nuestra salud mental, pero es el momento de hablar”, expresaron sus familiares.
La exigencia es clara: justicia para Yolsabeth.
Su familia no quiere que el paso del tiempo termine sepultando su historia. Recuerdan a una joven médica que tenía sueños, proyectos y toda una vida por delante, y que hoy solo puede ser recordada a través de quienes la amaron y de una lucha que todavía no termina.
A casi una década de su muerte, la pregunta continúa vigente: ¿cuándo llegará la justicia para Yolsabeth Durán Guzmán?








