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La situación de orden público en Barrancabermeja sigue generando preocupación. Tras los recientes hechos violentos ocurridos en el barrio Rafael Rangel, en la comuna Seis, organizaciones sociales y de derechos humanos como la Corporación Regional para la Defensa de los Derechos Humanos – CREDHOS, y la Organización Femenina Popular – OFP, se pronunciaron rechazando la violencia y exigiendo acciones contundentes por parte de las autoridades.
De acuerdo con la denuncia, hombres fuertemente armados irrumpieron en una vivienda donde se encontraban varias personas y atacaron a cuatro de ellas, dejando un saldo de tres personas asesinadas, dos hombres y una mujer, y una más gravemente herida. Este hecho ha sido calificado como una masacre que evidencia, según las organizaciones, la degradación del conflicto urbano que vive la ciudad.
Desde CREDHOS alertaron que este crimen eleva a cerca de 43 los homicidios en lo que va del año en Barrancabermeja. Aunque reconocen que en comparación con el mismo periodo del año anterior hay una reducción en las cifras, enfatizan que esto no disminuye el temor, la zozobra ni la sensación de inseguridad que hoy afecta a las comunidades.
“Las autoridades no pueden limitarse a evaluar la situación solo con estadísticas. La realidad en los barrios es de miedo, de control territorial por parte de grupos armados y de una violencia que sigue cobrando vidas”, señalaron.
La organización también cuestionó la falta de un pronunciamiento claro e inmediato por parte de las autoridades frente a este hecho, y exigió tanto a la Fuerza Pública como a las autoridades locales la implementación de un plan de seguridad “eficiente y eficaz” que garantice la protección de la población civil.
Por su parte, la directora de la Organización Femenina Popular – OFP, Yolanda Becerra, manifestó su profunda preocupación por el incremento de la violencia, especialmente aquella que afecta a las mujeres y a la población civil en general.
“Hoy, como todos los días, mantenemos la gran preocupación por la violencia contra las mujeres, contra la población civil y la violencia generalizada que se vive en Barrancabermeja”, expresó.
La OFP, con más de cinco décadas de trabajo en defensa de los derechos humanos, reiteró su compromiso con la vida, el territorio y la construcción de paz, destacando la necesidad de no perder la esperanza pese al difícil panorama.
“Seguimos creyendo que primero es la vida, que hay que seguir haciendo fuerzas por la paz y mantener viva la esperanza por el territorio y por los derechos de las mujeres”, puntualizó.
Ambas organizaciones coincidieron en que la situación actual requiere respuestas urgentes, integrales y sostenidas por parte del Estado, que permitan devolver la tranquilidad a una ciudad que hoy enfrenta una preocupante escalada de violencia.








