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La solidaridad de los santandereanos continúa llegando a las familias afectadas por el terremoto que golpeó diferentes zonas del país. Esta vez, Santander completó el despacho de 225 toneladas de ayudas humanitarias, reunidas durante las jornadas de recolección adelantadas en el departamento.
Con la salida de la octava tractomula, los cargamentos comenzaron a ser trasladados hacia las zonas que enfrentan mayores necesidades tras la emergencia. Entre los elementos enviados se encuentran alimentos no perecederos, mercados, agua potable, productos de aseo y otros artículos de primera necesidad.
Detrás de estas cifras hay una respuesta que involucró a ciudadanos, empresarios, organizaciones sociales, entidades públicas y voluntarios, quienes decidieron aportar para ayudar a quienes perdieron bienes, viviendas o fuentes de sustento como consecuencia del desastre natural.
Desde la Oficina de Gestión del Riesgo de Santander destacaron la respuesta de la comunidad. Su jefe, Eduard Jesús Sánchez, señaló que cada donación representa el respaldo de los santandereanos a las familias que hoy atraviesan una situación de emergencia.
Más allá de las 225 toneladas transportadas, el envío refleja la capacidad de la ciudadanía para reaccionar frente a una tragedia que ha dejado a miles de personas necesitando alimentos, agua y elementos básicos para enfrentar los días posteriores al desastre.
Con este nuevo despacho se completa una primera etapa de recolección y envío de ayudas, mientras las comunidades afectadas continúan enfrentando las consecuencias del terremoto.
Santander vuelve a demostrar que, en medio de una emergencia nacional, la solidaridad también puede convertirse en una forma concreta de acompañar y ayudar.







